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Historia de la colaboradora: Rosanne

04/04/2014

En el boletín de Amy, ella escribió que la escuela se atrae todo tipo de gente. Supongo que yo caí en varias categorías - abogada, interrupción de carrera, viajera… alma perdida.

Tomar un sabático de seis meses de su trabajo en Londres durante el verano de 2012 era desalentar y estimulante a la misma vez para Rosanne.

Yo sabía que necesitaba tomar un descanso, sabía que quería aprender un nuevo idioma y yo sabía que necesitaba hacer algo en lo que me sentía apasionada. Me involucré en La Fundación Educando a los Niños en la misma manera de mucha de la gente conectada a la caridad: a través de un amigo común. Me encantó el ethos de la caridad y la conexión fuerte y personal que me sentí desde mi primera llamada con las chicas en la oficina del Reino Unido.

Pronto mis planes grandes para un descanso de trabajo fueron convirtiendo en una realidad bastante temerosa - pero si no intentas, nunca sabrás. Yo recuerdo claramente siendo sentada en el avión a Guatemala pensando “¿por qué hago esto?”...6 meses despues cuando volé para Inglaterra tuve un pensamiento parecido, solo esta vez yo estaba pensando en por lo que yo estuve volviendo a casa y no quedándome en América Central por más tiempo.

El rato que yo pasé en la escuela era una experiencia enriquecedora y a veces había momentos muy emocionales. Algunos de los niños viven en tal pobreza, literalmente una choza donde duermen en el piso. Mientras yo estaba trabajando, ayudé a encontrar una nueva casa por una familia que vivía en condiciones muy malas en Vista Hermosa, un nombre muy irónico. La imagen de la familia empacando todos sus posesiones en 2 bolsas es algo que será difícil olvidar.

El contraste entre las vidas de los niños en la escuela y en sus casas es palpable. Cuando entran corriendo en la escuela están muy felices. Yo trabajaba en la escuela cada mañana, me saludaban con abrazos y sonrisas sinfines. Yo ayudaba a los niños con su inglés, jugaba con ellos durante refacción, trabajaba en la cocina y generalmente hacía lo que sea para ayudar.

Se obtiene lo que se invierte.
Eso es lo que me encantaba de este proyecto.
El entusiasmo de todos para involucrarse.

¡Qué sensación liberadora y motivadora!

Partí antigua después de tres meses con un corazón entristecido. Había conocido a mucha gente increíble, sido inspirada por los niños y forjado unas amistades duraderas. Tenía problemas en despedirme- tanto que volví unas veces antes de empezar viajando por el resto de América Central. Sin embargo, antes de viajar hice una caminata en la selva por 3 días para recaudar casi Q25,000 por la caridad. ¡Qué logro especial y hacerlo con Amy (directora de proyectos) y otra gente increíble que conocí en la caridad!

Antes de ir en mi gran excursión, me había preparado para hacer frente de situaciones difíciles pero no me había preparado a mi misma por lo que haría si lo encontré difícil a volver. Yo sabía que necesitaba buscar una manera para continuar apoyando la ONG: volví sintiendo inspirada, con motivación y tenía ganas de hacer algo, un sentimiento que no había sentido por mucho tiempo. Estoy parte de algo que tiene importancia, algo que realmente me importa.

Al volver, junta con otro voluntario, organizamos una noche para recaudar fondos en Londres con música latinoamericana: una noche divertida por nuestros amigos para difundir el amor de la caridad. Y como resultado, la familia creció y se involucraron más padrinos y apoyantes- ¡Que emoción fantástica!

Conocí a otro voluntario en una fiesta - al final de la noche yo estuve bailando en su mesa de cocina. El hecho de que había una sala llena de gente disfrutando la noche, gente que no se conocían y solo tenía la caridad en común, habla muy fuerte.

No solo es por el altruismo
O sobre los momentos cuando tienes miedo de emocionarse
Y llorar cuando ves la pobreza de los niños
Para mí, es el sentimiento de estar parte de una comunidad tan especial y única

En febrero 2014, volví a la escuela y era muy emocionada para ver a los niños tanto como todos mis amigos en Antigua. Era asombrada para ver el gran progreso que había pasado desde que yo salí la escuela. El programa bilingüe ha empezado y los niños han hecho progreso real con su inglés. Los profesores han pensado en maneras increíbles y innovativas para enseñarles y parece que están ayudando con la concentración y comportamiento de los niños. Hay duchas nuevas ahora que proporcionan una ayuda real y práctcia para los niños y les enseña la importancia de higiene.

Tenía la suerte pasar la última excursión con mi hermana. Era maravillosa compartir mis experiencias con ella y darle bienvenida a la familia extendida guatemalteca. Me emocionó cuando algunos de los niños me recordaron y estaban muy felices recibir un abrazo, era bastante humillante. Era contenta que me podía acordar el español para que pudiera participar con los niños un poco más este tiempo.

Partí de Guatemala de nuevo con lágrimas de tristeza y alegría, enriquecida y cierta que no pasará mucho tiempo antes de que yo vuelva otra vez. Claire y yo somos madrinas de niños en la escuela. Rene y Verónica, y esto es algo muy especial para nosotras. Algunos de mis amigos en Inglaterra han patrocinado a los niños en la escuela también.

Dicen que no se pueda elegir a su familia. Bueno, yo elijo la Escuela Proyecto la Esperanza. No solo estamos ayudando a los niños, es los niños que nos ayudan a nosotros: juntos, como una familia y una comunidad estamos más fuerte y esta fortaleza alcanza muy lejos.

¡Hasta la próxima!

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