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La Maratón de Londres - Carla Torres Lastarria

20/05/2019

Primero que todo me siento muy feliz y agradecida por la oportunidad de haber encontrado un cupo y poder correr en la maratón de Londres por ‘Education for the Children’ y su proyecto en Jocotenango, Guatemala.

Carla on London Bridge

Soy peruana, profesional, esposa y mamá de 4 niñas. También soy maratonista, me apasiona correr, y he tenido la oportunidad de correr ya 5 maratones. Corrí mi primera maratón en Honduras en el 2012 y después de esa experiencia decidí que quería hacer el reto del Abbott World Marathon Majors.

Este reto consiste en correr las 6 maratones más grandes o relevantes del mundo. Gracias a mi logro en Londres, llevo 4 de las 6. He corrido ya Chicago, New York, Berlín y Londres. Para completar el reto me faltan Tokyo y Boston.

La maratón de Londres es de las más difíciles para encontrar cupo cuando vives en América, estuve buscando la oportunidad por medio de lotería y me fue imposible; por lo que a través de una amiga en común con David McKee pude enterarme del cupo disponible por medio de la fundación.

Rápidamente me puse en contacto con David, conversamos y me comprometí a conseguir las donaciones para juntar lo que la fundación pedía, 3,000 libras.

Una de las cosas que más me ilusionaba era poder conseguir donaciones para un proyecto que estaba en Guatemala, el país donde vivo. Pensé también que eso haría las cosas más sencillas ya que mis contactos podrían sensibilizarse más para donar. Y de esa manera inicié promocionando mi página de donación, en ese momento con la ilusión de poder cumplir mi sueño de poder correr en Londres.

Lo que no me imaginaba es lo que venía después… Conseguir los fondos fue complicado, a medida que el tiempo pasaba me angustiaba el no poder cumplir con la meta de donación, pero no me rendí y seguí promocionando.

Lo que había empezado como un medio para cumplir mi sueño se fue convirtiendo en un compromiso con el proyecto. Poco a poco en todo el proceso fui realizando lo que eso significaba para mí y para tantas familias en Jocotenango. Finalmente, las donaciones no fueron suficientes y mi esposo y yo decidimos aportar lo que hacía falta.

 

Llegando para el maratón de Londres

Viajé a Londres, con toda la preparación necesaria, con mucha ilusión, pero sobre todo con profundo agradecimiento. Llegué a la Expo a recoger mi número y quedé impresionada de la buena energía que transmitían todos, por todos lados podía leer y escuchar la frase ‘Thanks a Billion!’ Y nada llenaba más mi corazón.

Llegó el día de la maratón y toda la experiencia era impresionante, mucha adrenalina y todos emocionados por lo que venía. Entramos a nuestras zonas y cerraron corrales, era hora de empezar. Empezamos a acercarnos a la salida y en cuanto empezamos a correr y pasamos las alfombras de inicio, quise empezar el cronometro de mi reloj y simplemente no funcionaba y nunca funcionó.

En ese momento me di cuenta de que iba a ser una jornada muy dura, sin mi cronómetro no podría saber a que paso estaba corriendo, cuanto tiempo llevaba, cuando debía consumir mis insumos de energía, carbohidratos y proteína. Debía correr a ciegas… fue un recorrido durísimo, dado que no sabía a que hora debía de consumir todo, seguramente lo hice muy rápido y en el kilómetro 22 me sentí muy mal, tuve que parar, tenía nauseas y un malestar de estómago.

 

Llegando a la meta

Así que desde ese momento empecé a caminar y correr… acepté que no sería mi mejor tiempo de maratón, pero tampoco fue una opción salirme, debía de terminar, como fuera, pero lo tenía que hacer…

Los kilómetros fueron pasando, me recuperé un poco y en medio de todo el cansancio, esfuerzo y lo que estaba viviendo empecé a pensar en lo afortunada que era por estar corriendo en esa maratón, pensaba en mi familia que se había levantado de madrugada (por el cambio de horario en Guatemala) para poder seguirme, pensaba en mis amigos, mi coach, tantas personas que habían donado y pensaba en que si no fuera por el proyecto, yo no podría estar allí… así que nuevamente, no era una opción detenerme, no podía quedarles mal a todos ellos… mi Familia y Education for The Children fueron mi motor para terminar, para disfrutarme esos últimos kilómetros y paisajes con profundo agradecimiento.

Al pasar la alfombra de la meta lo único que podía pensar era Gracias Dios! Lo Logré! Logré lo que me propuse. Y sin conocer la escuela, y a todas las familias, los podía sentir en mi corazón.

London Marathon medal with Tower Bridge

Mi tiempo fue de 4 horas con 24 minutos, de todas las maratones que he corrido es la que más significado tiene para mí, por qué?

Porque es la primera vez que encuentro tanta buena energía en un lugar, porque es la primera vez que corro por donación y eso llenó profundamente mi corazón, por todo el esfuerzo y lo que me motivó en mis momentos más duros, por gente tan linda que encontré en el recorrido que sin conocerme me animaban a seguir. Lo único que tengo en mi mente es, quiero correrla de nuevo!

El viaje a Londres fue corto, en mis dos días restantes me dediqué a conocer caminando por toda la ciudad. Quedé impresionada, tengo que regresar, ¡es una ciudad bellísima!

Billie from EFTC with Carla

Agradezco profundamente a la Fundación, por esta oportunidad, por ayudarme a cumplir mi sueño, pero sobre todo, por sensibilizarme a su proyecto. Muchas gracias a David y Billie por sus atenciones en Londres y por estar pendientes de mí en todo momento. Mi esposo y mis hijas están con mucha ilusión y quieren conocer la escuela, por lo que estamos organizándonos para poder visitarlos en Jocotenango en mayo.

Thanks a Billion!