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El viaje de descubrimiento de Andy

28/08/2019

Mi primera participación con la Fundación Educando a los Niños (EFTC) comenzó hace más de cuatro años, cuando mi amiga Louise, madrina de la Escuela de la Esperanza en Jocotenango, Guatemala, me presentó la organización. Ella me contó todo el fantástico trabajo que EFTC hace y me preguntó si me gustaría participar y apadrinar a un niño. Su nombre es Rafael y desde que recibí las primeras fotos de la Escuela de la Esperanza, mi vida ha sido enriquecida por los niños, el personal, los voluntarios, los padrinos y todos los que he conocido.

 

Mi primera visita a Guatemala

Mi primer viaje a Guatemala fue en mayo / junio de 2015. Ya que no hablaba español, debo admitir que en mi primer encuentro con Rafael estuve muy nervioso. Sin embargo, a pesar de las barreras lingüísticas, conectamos directamente... nunca voy a olvidar su sonrisa radiante en nuestro primer viaje al mercado. Rafa estaba tan emocionado por su primer viaje en moto taxi mientras nos sacudimos sobre las calles empedradas de Antigua.


Mis primeros días de voluntariado abrieron mis ojos, pero me encantó cada minuto de ellos. La primera palabra en español que aprendí fue " baño "... Los niños me pidieron cada cinco segundos si podían usar el " baño ". Pero la lección más importante que aprendí fue que la amistad y el amor no tienen barreras lingüísticas.
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"Mi primer viaje sacudió mi vida por completo. Nunca voy a olvidar lo amable y acogedor que todo el mundo fue en la Escuela de la Esperanza."
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También sabía que quería apadrinar a un segundo niño. Como había investigado tanto acerca de la falta de oportunidades para las mujeres, la vida que se espera que lleven y estigmas sobre la educación femenina, esperaba que pudiera apadrinar a una chica. Después de unos días en la escuela, estaba absolutamente encantado de convertirme en el padino de Zulma. Hablando con la gente en la escuela, averigué que tenía un padrino de educación, pero no un padrino de comida, así que con gusto me convertí en su padrino de comida. Mientras que Rafael era extrovertido y confiado, al principio Zulma era dolorosamente tímida y tranquila. Después de dos semanas, empezamos a conectar. Así que, desde este momento, me convertí en 'Padrino' tanto de Rafael como de Zulma. No podía haber estado más feliz.


 

Regreso a la Escuela de la Esperanza

Salir de la escuela después de mi primera visita fue difícil y conmovedora. Había hecho tantos amigos y todos los niños ya tenían un lugar especial en mi corazón. Cuando llegué a casa, reservé un boleto para regresar en octubre, esta vez trayendo a mi amigo Dilini. Sólo estuvimos una semana en la escuela, pero cuando caminé por primera vez en el aula, los niños estaban llamándome por mi nombre. Rafael saltó en mis brazos y me dio un enorme abrazo de bienvenida. Una vez más el personal fue increíble e incluso logramos hacer un viaje al Choco Museo para tomar una clase para aprender a hacer el chocolate (gracias a Ana por organizarlo) así como un fin de semana en el lago Atitlán con Sophie, Dave, Adam y Alejandra.
Cuando había vuelto a casa, reservé un boleto para volver en el siguiente mes de abril. Durante mi tiempo en el Reino Unido, hice algunos eventos de recaudación de fondos para recaudar dinero para la escuela, incluyendo la horrible experiencia de tener mi pecho encerado. Mucha gente fue extremadamente generosa en la donación de dinero, especialmente colegas de trabajo.
En mi regreso en abril de 2016, con la ayuda de la fundación planeé visitar los hogares de Rafael y Zulma y conocer a sus familias. Y por supuesto, ambos niños estaban muy emocionados. La visita fue una experiencia inquietante. Me sorprendió lo poco con lo que estas familias sobreviven y las pocas posesiones materiales que tienen comparado con nosotros en el Reino Unido. Realmente resaltó lo importante que es para estos niños recibir una educación para tener alguna esperanza de cambiar sus vidas y poner fin al ciclo de la pobreza para sí mismos.

Después de regresar al Reino Unido, dejé mi trabajo en julio, ya que había decidido que quería mudarme a Antigua en el siguiente enero para estar más cerca de la escuela. Sin embargo, antes de mudarme, me uní al grupo de los partidarios de EFTC y al equipo de la oficina del Reino Unido en el T-In The Park festival en Escocia para recaudar fondos y concientizar. A pesar del barro y la lluvia y los problemas de carpa iniciales, este fue un momento absolutamente increíble.


 

Viviendo en Guatemala

Pasé siete semanas en la Escuela dela Esperanza de septiembre a noviembre de 2016 antes de regresar al Reino Unido para Navidad. Luego regresé a la Antigua donde viví durante 15 meses. Honestamente puedo decir que nunca he mirado atrás. Después de haber estudiado para enseñar el inglés como idioma extranjero (TEFL/TESOL), de vez en cuando pude ayudar como profesor de inglés sustituto. Estas experiencias fueron fantásticas y para alguien que sin duda nunca se destacó en la escuela, mayoritariamente a causa de mi propia falta de esfuerzo y baja confianza en mí mismo, ayudar a desarrollar la creencia y la confianza en los demás me dio una inmensa sensación de satisfacción. Si tienen la oportunidad, me gustaría animar a todo el mundo a venir a ver de primera mano todo este fantástico trabajo.
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" los maestros y el personal hacen cosas maravillosas e increíbles todos los días para mantener las sonrisas en las caras de los niños y hacer que la educación sea divertida."
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Durante mis diferentes visitas, logré ver una pequeña porción de las hermosas zonas de Guatemala, incluyendo el volcán de Acatenango, con impresionantes vistas a través de Guatemala, el Paredón y Monterrico en la costa del Pacífico, los lagos Atitlán y Amatitlán, y las ruinas mayas en Tikal. Sin embargo, a pesar de que Guatemala es impresionante y hermosa, nada se compara con ver la alegría en las caras de los estudiantes todos los días en la Escuela de la Esperanza.


Un día voy a volver

En mayo de 2018, por motivos familiares tuve que volver al Reino Unido. Antes de salir, los profesores Sara y Jen me hicieron una despedida sorpresa muy agradable, con las clases de Rafa y Zulma. Logré contener las lágrimas cuando me despedí de los niños y de los padres. Los niños de la escuela me han robado el corazón y sé que un día voy a volver a Guatemala.
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" EFTC siempre será una gran parte de mi vida y estoy tan agradecido con cada persona que he conocido a través de mi participación. Todo el mundo me ha ayudado a aprender, desarrollar y crecer como persona de una manera positiva y estoy seguro de que esto continuará."
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Cómo se puede participar

Mientras que sin duda he sido un partidario muy activo de EFTC, hay muchas otras maneras en las cuales pueden ayudar:

  • Algunas personas apadrinan y hacen una donación de forma regular, lo que es absolutamente vital,
  • Muchas personas visitan la Escuela de la Esperanza como asistente de enseñanza voluntaria para inglés o español,
  • Otros mantienen en contacto a través de cartas o Skype,


Para los niños ustedes son parte de su familia y ellos les aman. Realmente pueden hacer una gran diferencia en la vida de un niño.
Las personas que he conocido son una verdadera inspiración, más que todo los niños. Cada uno de ellos es un héroe para mí, ya que se enfrentan a la adversidad y a las dificultades de la vida. Sin embargo, todavía siguen siendo fuertes, resistentes y es una alegría estar alrededor de ellos.
Gracias a la familia EFTC. Todos ustedes son increíbles.